PARIS, jun 19 (Reuters) - Francia restableció la comunicación con líderes de la mayor guerrilla de Colombia para buscar la liberación de la franco-colombiana Ingrid Betancourt, después de que el principal contacto dentro del grupo rebelde murió en marzo, dijeron el jueves fuentes de la presidencia.
El restablecimiento de los contactos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) hacen parte de los esfuerzos del Gobierno de Francia por buscar la liberación de Betancourt y de otros 39 rehenes por motivos políticos.
"Hemos logrado renovar el diálogo con ciertos miembros del secretariado de las FARC. Estamos buscando contactos, pero discretamente", dijo una fuente de la presidencia francesa, que habló bajo condición de anonimato.
Las FARC sufrieron recientemente una serie de pérdidas, incluida la muerte de su máximo líder y fundador, Manuel Marulanda, y su segundo Raúl Reyes, quien fue calificado por el ministro de Relaciones Exteriores francés, Bernard Kouchner, como el principal contacto de Francia en el grupo rebelde.
El Gobierno del presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha hecho de la liberación de Betancourt una de sus principales prioridades en política internacional.
"Francia ha sido totalmente solidaria, ustedes no se imaginan el pueblo francés lo que ha sido, por eso las palabras de Ingrid", dijo a periodistas en Bogotá Yolanda Pulecio, madre de la secuestrada ex candidata presidencial.
"Ahora ellos buscan por todos los medios, yo no estoy muy enterada, yo quisiera que eso fuera discreto, pero ojalá pase algo que influya para que se decida definitivamente liberar a Ingrid y a todos los que están allá con ella sufriendo, porque esto es demasiado duro", agregó Pulecio.
La madre de la política recibió el jueves una condecoración del Concejo de Bogotá a nombre de su hija.
MENSAJE DE HERMANO
Betancourt fue secuestrada por las FARC en febrero del 2002 y hace parte de un grupo de 40 rehenes que los guerrilleros buscan intercambiar con el Gobierno por 500 rebeldes presos.
Pero las posiciones inflexibles del Gobierno y de la guerrilla han impedido un acuerdo para poner fin al drama de los rehenes, algunos de los que completaron más de 10 años secuestrados en campamentos rebeldes en medio de la selva.
Las FARC exigen que el presidente Alvaro Uribe retire el Ejército y la Policía de una zona montañosa de 780 kilómetros cuadrados, en una región del suroeste del país, para establecer un área de seguridad en donde sus delegados se puedan reunir con los del Gobierno a negociar un acuerdo humanitario.
Pero Uribe, quien con el apoyo de Estados Unidos lidera una ofensiva militar contra los rebeldes, a los que obligó a un repliegue estratégico, se niega con el argumento de que la guerrilla sólo busca sacar ventaja militar y recuperar a sus debilitados frentes.
Por su parte, el concejal Roberto Sáenz Vargas, quien apoyó la condecoración a Betancourt y es hermano del nuevo jefe máximo de las FARC, dijo que es hora de que ese grupo rebelde libere a los rehenes.
"A Alfonso Cano y a toda la comandancia de las FARC, que tienen que replantear esa situación de las personas que tienen en este momento en su poder y que aspiramos que esa reflexión les llegue a lo más hondo del corazón", dijo el concejal hermano de Guillermo Sáenz, más conocido como Alfonso Cano, el principal dirigente del grupo rebelde.
Uribe reveló la semana pasada que un rebelde de las FARC había ofrecido liberar a Betancourt y a otros cautivos a cambio de protección de una extradición.
(Reporte de Emmanuel Jarry, Escrito por Estelle Shirbon y Luis Jaime Acosta; Editado en español por Lucila Sigal)
Código:
http://about.reuters.com/dynamic/countrypages/colombia/1213900283nN19424917.ASP