Poeta, pensador, científico y, aunque muchos no lo sepan, también fue dibujante. A pesar de que pintaba de forma constante y prolífica, Johann Wolfgang von Goethe (1749?1832) nunca quiso ni pretendió que sus dibujos salieran de la esfera de lo privado, a diferencia de otras facetas de su trabajo creativo que le dieron una notoriedad pública sin parangón. Con todo, ese trabajo artístico adquiere una poderosa significación dado el importante número de obras de Goethe que se han conservado, su calidad y su valor. El
Círculo de Bellas Artes de Madrid expone ahora una selección de sus dibujos que, según los responsables de la muestra, son imprescindibles para comprender el rendimiento artístico e intelectual de su obra. Y es la primera vez que salen de Alemania.
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